FORMAS LEGALES MATRIMONIALES DEL SISTEMA ESPAÑOL

FORMAS MATRIMONIALES DEL SISTEMA ESPAÑOL

La mayor parte de las personas, creen que en España solo se puede contraer matrimonio de dos formas, el matrimonio civil o laico y el religioso por el rito de la Iglesia Católica. Nada más lejos de la realidad. Es nuestra intención en este artículo,  dar a conocer las distintas formas de contraer matrimonio en el sistema jurídico español, junto a los requisitos exigidos para su celebración.

 MATRIMONIO CIVIL

Antes de la celebración del matrimonio:

Previa a la celebración del matrimonio, quienes deseen contraerlo, (hombre y mujer, hombre y hombre y mujer y mujer) deberán iniciar expediente al efecto ante el Registro Civil (RC), acreditando que cumplen los requisitos exigidos por nuestra legislación. En dicho expediente deberá constar;

– Las menciones de identidad, incluso la profesión de los contrayentes.

– En su caso, el nombre y apellidos del cónyuge o cónyuges anteriores y fecha de disolución del matrimonio.

– La declaración de que no existe impedimento para el matrimonio (1).

– El Juez o funcionario elegido, en su caso, para la celebración.

– Pueblos en que hubiesen residido o estado domiciliados en los dos últimos años.

El escrito de solicitud deberá estar firmado por un testigo  del contrayente que no pueda hacerlo. La solicitud debe de ir acompañada de la certificación de nacimiento y testimonio de la sentencia que declare, en su caso, la disolución del anterior o anteriores matrimonios, la emancipación, en su caso o la dispensa (2). Una vez cumplidos los requisitos anteriores se ratificarán ambos contrayentes ante el encargado del Registro Civil, y si está correcto se publicaran edictos por espacio de quince días exclusivamente en las poblaciones en cuya demarcación hubiesen residido o estado domiciliados, los contrayentes los dos últimos años, y la población tenga al menos 25.000 habitantes de derecho según el último censo oficial, o bien que correspondan a la circunscripción de un Consulado español con menos de 25.000 personas en el Registro de Matrícula.

Los edictos anunciaran el casamiento con todas las indicaciones  contenidas en el artículo 240 Reglamento Registro Civil y con el requerimiento a los que tuviesen noticia de algún impedimento para que lo denuncien. Una vez publicados los edictos y transcurrido el plazo previsto, el encargado devolverán al Instructor los edictos con la certificación  de haberse cumplido todos los requisitos legales y de haberse denunciado o no algún impedimento.

(1) Impedimentos para el matrimonio

No pueden contraer matrimonio: Los menores de edad no emancipados, los que estén ligados por vínculo matrimonial,  los parientes en línea recta por consanguinidad o adopción, los colaterales por consanguinidad hasta el tercer grado, los condenados como autores o cómplices de la muerte dolosa del cónyuge de cualquiera de ellos, con la salvedad de que el Ministro de justicia, puede dispensar del último de los supuestos y que el Juez de Primera Instancia, con justa causa puede dispensar de la consanguinidad hasta el tercer grado a instancia de parte y de edad a partir de los catorce años. En los expedientes de dispensa de edad deberán ser oídos el menor y sus padres o guardadores.

(2) La dispensa ulterior convalida desde su celebración  el matrimonio cuya nulidad no haya sido instada judicialmente por alguna de las partes.

Celebración del matrimonio

Una vez cumplidos los requisitos reseñados, corresponde al Juez encargado del Registro Civil o al Alcalde o concejal en quien este delegue la celebración del matrimonio. En los lugares donde no resida dicho juez, lo celebra el delegado designado reglamentariamente, y en su caso, en el extranjero el funcionario diplomático o consular encargado del R.C en el extranjero. Es necesaria la presencia de dos testigos comunes que han de ser mayores de edad.

El acto solemne del matrimonio consiste en la lectura por parte del oficiante de los artículos 66, 67y 68 del Código Civil y después preguntar a cada uno de los contrayentes si consiente en contraer matrimonio con el otro y si efectivamente consienten, declarara que los mismos quedan unidos en matrimonio y extenderá la certificación correspondiente al acto donde firmaran los contrayentes y testigos además del autorizante, acto seguido el funcionario encargado del RC inscribirá en el libro de matrimonios el correspondiente acta y entregara a los contrayentes el Libro de Familia. El matrimonio surte efectos civiles desde su celebración, por lo que la inscripción es un acto de naturaleza declarativa, no constitutiva.

 MATRIMONIO RELIGIOSO.

Junto al matrimonio civil coexisten cuatro formas de matrimonio religioso, reconocidos por el Estado español, a saber:

Matrimonio Canónico, articulo VI del Acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede de 4 de diciembre de 1979.

Matrimonio Islámico, artículo VII de la Ley 26/1992 de 10 de noviembre, de Acuerdo de cooperación  del Estado Español y Comunidad Islámica.

Matrimonio Evangélico, articulo VII de la Ley 24/1992 de 10 de noviembre, de acuerdo de cooperación del Estado Español con la Federación de Entidades Evangélicas de España.

Matrimonio Israelí, articulo VII de la Ley 25/1992 de 10 de noviembre, de acuerdo de cooperación del Estado Español con la Federación de Comunidades Israelitas de España.

Después de la CE, se promulgo la LO de Libertad Religiosa, que estableció la posibilidad de que el Estado cooperase con las confesiones religiosas mediante la adopción de Acuerdos o Convenios de Cooperación, cuando aquellas debidamente inscritas en el Registro de Entidades Religiosas hubieran alcanzado un arraigo notorio en la sociedad española. El sistema es básicamente el mismo, el Estado Español, reconoce eficacia al matrimonio celebrado según el rito religioso pertinente. El estado civil de persona casada se consigue desde el momento de la celebración del matrimonio contraído según el rito religioso de dichas religiones, los contrayentes deberán promover el expediente matrimonial ante el encargado del RC correspondiente y acreditar que los contrayentes reúnen los requisitos  de capacidad exigidos a todos los ciudadanos para la celebración del matrimonio  y la inscripción del mismo en el RC para el reconocimiento de sus efectos civiles.

 MATRIMONIO SECRETO

Los artículos 54 y 64 del CC regulan esta forma de matrimonio además de los preceptos de la Ley y Reglamento del Registro  civil relativos a su inscripción. Contiene tres requisitos;

-La concurrencia de causa grave.

– La autorización por el Ministro de Justicia.

– La inscripción en el libro especial del Registro Civil Central, pero esta inscripción no perjudicara los derechos adquiridos por terceras personas hasta que no se publique en el Registro Civil  ordinario.

Esta forma de celebración tiene su origen en el derecho canónico, en este ámbito se denominó en principio “matrimonio de conciencia” (Código derecho canónico (CIC) 1917) y posteriormente  el CIC 1983 utilizaba la expresión “celebración del matrimonio secreto” .Requiere la tramitación de expediente previo, pero se suprimen, obviamente los edictos como forma de publicidad. Es competencia del Ministerio de Justicia la apreciación de la gravedad del caso para autorizar esta modalidad de matrimonio. Es la modalidad especial que más controversias provoco en sede parlamentaria, pues se discutió acerca de la inconstitucionalidad del mismo por infringir, presuntamente, el artículo. 14 de la CE y entender que la publicidad del matrimonio es propio de la naturaleza jurídica de este acto constitutivo de un nuevo estado que debe ser oponible erga omnes.

MATRIMONIO EN PELIGRO DE MUERTE

 El artículo. 52 del CC regula el matrimonio celebrado en peligro de muerte  y establece tanto la competencia para su autorización cómo  los presupuestos que debe cumplir. Esta forma de matrimonio se caracteriza por la urgencia, en realidad es una modalidad de matrimonio civil. Pueden autorizarlo el Juez encargado del Registro Civil, el delegado o el Alcalde aunque los contrayentes no residan en la localidad donde se celebre. Respecto a los militares en campaña, el Oficial o Jefe Superior inmediato. Cuando se celebre en aeronave o a bordo de nave el Capitán o Comandante de la misma.

No requiere expediente previo, dada la situación, aunque si la presencia de dos testigos mayores de edad, salvo imposibilidad acreditada, la situación de urgencia flexibiliza la norma. El artículo 253 del RRC desarrolla aspectos de esta modalidad de matrimonio en relaciona a la inscripción del mismo. así, establece que : ” la autoridad o funcionario competente para autorizar el matrimonio del que se halle en peligro de muerte, extenderá el cata oportuna que deberá contener las circunstancias necesarias para practicar la inscripción. El Delegado del Registro Civil, designado conforme a lo previsto en el artículo71 de este Reglamento, tiene competencia para autorizar este matrimonio y levantar acta. El Juez de Paz esta dispensado de pedir instrucciones al encargado cuando lo impida la urgencia del caso, pero le dará cuenta inmediata del matrimonio autorizado”.

 Aunque la urgencia del caso exima de la formación del expediente previo, hay que señalar que habrá de garantizarse por quién celebre el matrimonio y los testigos, la capacidad suficiente del contrayente en peligro de muerte  para prestar válidamente el consentimiento matrimonial , fundamentalmente la capacidad mental del mismo, valiéndose para ello, si así lo considera necesario, de un dictamen médico, si llegara a la conclusión de que el contrayente  no esta en condiciones de emitir un consentimiento libre y consciente, debe abstenerse de autorizar el matrimonio.

La validez del matrimonio no quedará afectada por la incompetencia o falta de nombramiento legítimo del Juez, Alcalde o funcionario autorizante, siempre que al menos uno de los cónyuges hubiera procedido de buena fe y aquellos ejercieran sus funciones públicamente. La ley soluciona la posible falta de legitimidad a favor del acto del matrimonio, con lo que confiere seguridad a los contrayentes y estabilidad social. No obstante  la legitimación del acto no es incondicional pues requiere, por un lado, la buena fe  de uno de los contrayentes y, por otro, el ejercicio público de la función.

MATRIMONIO POR PODER

Esta modalidad de matrimonio, regulada en el art. 55 del CC,  es de viejo arraigo y se ha utilizado fundamentalmente en épocas de guerra y de migración. Supone que uno de los contrayentes (poderdante) no podrá asistir a la celebración de su matrimonio y que será otra persona (apoderado) quien preste por el consentimiento matrimonial. El apoderado en el acto de la celebración del matrimonio emite una voluntad ajena y los efectos del matrimonio recaen directamente en el poderdante.

De ahí la importancia del poder, que debe ser especial para el acto concreto, otorgado en escritura pública notarial y en forma autentica, deberá contener todas las circunstancias personales del poderdante, del apoderado y la determinación de la persona con quien  celebrara el matrimonio el poderdante, es decir del cónyuge que lo celebra ante el Juez , Alcalde o funcionario de su domicilio incluyéndose en el acta todos sus datos personales y la constancia de la prestación del consentimiento para el acto futuro. Se requiere el expediente previo ante el RC, y la presencia personal en el acto del otro contrayente y su inscripción en el RC. El poder se extingue por la revocación del poderdante, por la renuncia del apoderado o por la muerte de cualquiera de ellos. La revocación debe hacerse en escritura pública notarial y se pondrá inmediatamente en conocimiento del Juez Alcalde o funcionario competente.

MATRIMONIO CELEBRADO EN EL EXTRANJERO CONFORME A LA “LEX LOCI

El artículo 49-2º párrafo segundo establece la posibilidad de que los españoles puedan  contraer matrimonio fuera de España, según la ley del lugar de celebración. Para su validez en España es necesario el preceptivo expediente ante el encargado del RC, y su inscripción en el mismo. Es admisible su inscripción mediante la certificación  expedida por autoridad o funcionario del país de celebración, siempre que haya constancia de la realidad de la celebración y de su legalidad conforme a la ley española.

Para cualquier aclaración estamos, como siempre a su disposición.

 

SOLEDAD GALÁN JORDANO

-ABOGADA-

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