MODIFICACIÓN DE LA LEY DEL IMPUESTO DE SUCESIONES Y DONACIONES EN ANDALUCÍA

MODIFICACIÓN DE LA LEY DEL IMPUESTO DE  SUCESIONES Y DONACIONES EN ANDALUCÍA

 

A partir del primer día de enero de 2018, entra en vigor el pacto a través de los Presupuestos del año 2018, la reforma de medidas urgentes relativas al impuesto sobre sucesiones y donaciones en la C.A Andaluza.

Esta reforma a la Ley 29/1987 de 18 de diciembre y su Reglamento Real Decreto 1629/1991 de 8 de noviembre y para Andalucía  regulada  en los artículos 17 a 22 quater del Decreto Legislativo 1/2009 de 1 de septiembre, por el que se aprueba el Texto Refundido de las disposiciones dictadas por la Comunidad Autónoma Andaluza en materia de tributos cedidos.

Esta Ley del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, para los andaluces ha tenido varias reformas desde su entrada en vigor, concretamente en lo relativo a la subida de la cantidad considerada “mínimo exento”, lo que en román paladino significa que se ha subido la cantidad exenta de contribución del impuesto en cuestión, para que se pague menos e incluso, según los casos, no se tenga que pagar nada del impuesto de sucesiones y donaciones.

Vamos a explicar, siquiera someramente, el alcance de esta reforma.

Pues bien, en las sucesiones hay varios grados según la cercanía o lejanía de parentesco respecto al causante, y también la edad del heredero.

En el Grupo I  están los  Descendientes o adoptados, menores de 21 años.

En el Grupo II, los  Descendientes o adoptados, de 21 años o más. Cónyuges, ascendientes o adoptantes.

En el Grupo III los Colaterales de 2º y 3º grado por consanguinidad o afinidad. Ascendientes o descendientes por afinidad

 En el Grupo IV están los que tienen un grado de parentesco más distante y extraños.

Desde el día 1 de enero de 2017 y hasta la actualidad el denominado mínimo exento para las herencias recibidas por parientes directos (grupos I y II) era de 250.000 euros por cada heredero. Es decir que todo heredero comprendido en los grupos I y II, que heredaran menos de los 250.000, no pagaba el impuesto de referencia.

Realmente, con esa cantidad y teniendo en cuenta los valores catastrales actuales, totalmente desproporcionados respecto a los valores de mercado, llegar a esa cantidad no es tan difícil, piénsese en una familia de dos hijos, en la que existen varios inmuebles, vamos a suponer una vivienda en la ciudad y otra de recreo en la campo o la playa, algunos ahorros de los causantes, alguna parcela rustica de olivar o viñedo, algunas acciones en entidades bancarias, eso que es muy probable,  ya superaría ese mínimo exento de 250.000 euros por heredero.

Como este es un impuesto cuya recaudación y gestión corresponde a las Comunidades Autónomas, son estas las que fijan ese mínimo exento, dándose la curiosidad de que en algunas de ellas, el impuesto de sucesiones es prácticamente inexistente por lo elevado del mínimo exento. Todos hemos sabido a través de los medios de comunicación, como en la C.A de Madrid heredar sale gratis, mientras que en la C.A Andaluza, se pagaba por el mismo impuesto una barbaridad.

Esa diferencia tan llamativa y discriminatoria para los ciudadanos  entre CCAA, ha llevado a los políticos a intentar arreglar, en la medida de lo posible, esa disparidad y de ahí que los grupos políticos de Ciudadanos y PSOE en el Parlamento Andaluz, acordaran el pasado 20 de septiembre que, a través de la Ley de Presupuestos para el año 2018, los familiares directos  del causante estuvieran exentos de tributar por el impuesto de sucesiones y donaciones si heredaran menos de un millón de euros cada uno de los llamados a la herencia. Lo mismo sucede si se donan en vida bienes por importe inferior al millón de euros.

Esta reforma además del mínimo exento para familiares directos, contempla otras medidas que conviene destacar,  cómo las relativas a los discapacitados a los que además de la aplicación del mínimo exento ya referenciado, se establece a su favor, una reducción autonómica del 99% de la base imponible por la donación de vivienda habitual a descendientes con discapacidad.

Si en el patrimonio del causante se encuentran participaciones de empresa, el heredero de la misma puede obtener una reducción del 99% del valor de dichas participaciones, siempre que concurran tres requisitos: 1º.- Que la entidad ejerza una actividad económica y no tenga como actividad principal la gestión de un patrimonio mobiliario o inmobiliario.

2º.- Que el heredero ostente un 5% individual o un 20 % con su cónyuge, ascendientes, colaterales hasta el segundo grado.

3º.- Que uno de los miembros del grupo familiar indicado en el segundo requisito, ejerza funciones de dirección y su sueldo o retribución sea superior al 50% del conjunto de sus rendimientos de trabajo y actividades económicas.

Este caso concreto requiere que las personas interesadas en la aplicación de esta reducción, acudan a profesionales que les puedan asesorar  respecto de si esas participaciones pueden ser  consideradas  empresa familiar a efectos fiscales.

Para los herederos del Grupo III, no existe reducción ni modificación en el impuesto, manteniéndose las reducciones establecidas en el Decreto Ley 4/2016 de 26 de julio, así como también se encuentra en dicha disposición la reducción por  la adquisición “mortis causa” e “inter vivos” de una explotación agraria, que flexibilizo esta norma en relación al requisito establecido con anterioridad a la misma,  y después de la norma citada, solo se exige el ejercicio de la actividad de manera personal y directa por el transmitente y el mantenimiento de la explotación durante cinco años

Para cualquier aclaración, estamos a su disposición.

 Soledad Galán Jordano

Abogado

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