PECULIARIDADES DEL RÉGIMEN MATRIMONIAL DE SEPARACIÓN DE BIENES

PECULIARIDADES DEL RÉGIMEN MATRIMONIAL DE SEPARACIÓN DE BIENES

 

Si bien es cierto que en algunas Comunidades Autónomas, cuando se contrae matrimonio el régimen económico del mismo, salvo pacto en contrario, es el de separación de bienes, en  la mayor parte del territorio español,  ante el hecho del matrimonio, se aplica el régimen de gananciales, salvo pacto en contrario. No obstante  el Código Civil tiene mecanismos propios de libertad de pactos para que los cónyuges puedan optar en cualquier momento de su matrimonio por el régimen de separación de bienes, que es al que nos referimos hoy.

Así pues, los artículos 1435 a 1444 del Código Civil, regulan el Régimen de Separación de Bienes, que es aquel en el que cada cónyuge es dueño de su propio patrimonio y de la gestión del mismo, independientemente del otro cónyuge, sin que se produzca ningún tipo de confusión o comunidad de bienes por el hecho del matrimonio.

Así, el art. 1437  del C.Cv, establece que “En el régimen de separación de bienes pertenecen a cada cónyuge los bienes que tuviese en el momento inicial del mismo y los que después adquiera por cualquier título. Asimismo corresponderá a cada uno (cónyuge) la administración, goce y libre disposición de tales bienes”.

Nos encontramos ante una disponibilidad absoluta de cada cónyuge de sus bienes propios, es decir los adquiridos antes de optar por  el régimen de separación de bienes, además de los que vayan adquiriendo cada cual durante y constante el matrimonio, con separación absoluta de titularidades y administración de bienes propios.

           ¿ES TAN ABSOLUTA ESA DISPONIBILIDAD?

Hay una disponibilidad relativa  porque el art. 1318 C.Cv establece que “Los bienes de los cónyuges están sujetos al levantamiento de las cargas del matrimonio”

Y el art. 1438 establece que “Los cónyuges contribuirán al sostenimiento de las cargas del matrimonio. A falta de convenio lo harán proporcionalmente a sus respectivos recursos económicos. El trabajo para la casa será computado como contribución a las cargas y dará derecho a obtener una compensación que el Juez señalara a falta de acuerdo a la extinción del régimen de separación”.

¿QUÉ DEBEMOS ENTENDER POR CARGAS DEL MATRIMONIO O FAMILIARES?

Son  cargas del matrimonio los gastos de subsistencia, en el más amplio sentido, (colegios, seguros médicos, profesores de apoyo, médicos y medicinas no cubiertos por la Seguridad Social, alimentos, vestido, vivienda, ocio etc.)  entendida la familia como familia nuclear, es decir la compuesta de padres e hijos. Cada cónyuge, con independencia de los bienes que tengan, tiene  la obligación de contribuir al sostenimiento de su familia, en proporción a sus respectivos recursos económicos. El que tiene más deberá aportar más que el que tenga menos, siempre teniendo en cuenta los recursos que cada cual genera con su trabajo y sus bienes propios. Otra forma de contribuir, es el trabajo para la casa llevado a cabo por uno solo de los cónyuges, generalmente la mujer.

       ¿QUÉ DEBEMOS ENTENDER POR TRABAJO PARA LA CASA?

 La reforma del C.Cv.,  llevada a cabo por la Ley 11/1981, en su art. 1438, recoge que el trabajo doméstico es una contribución a las cargas familiares y la reforma de la Ley 13/2005, incorporo al art. 68 del mismo texto legal, el deber de compartir las responsabilidades domésticas, cuyo incumplimiento será resarcible en caso de extinción del régimen de separación de bienes por separación o divorcio.

El trabajo para la casa es el que comúnmente conocemos como la limpieza del hogar, la atención a los hijos, el cuidado de la ropa, educación, comida, aseo, dirección económica y administrativa del hogar, cuidados y atención de mayores o incapacitados que convivan en la casa con la familia a cargo de los cónyuges, llevar a los niños al colegio, al médico, a las actividades extra-escolares, organizar el ocio familiar, hacer la compra, conducir vehículos para el traslado de niños, familiares y otros similares.

La Sentencia del Tribunal Supremo de 14 de julio de 2011, sentó el derecho a obtener una compensación económica por haber contribuido uno de los cónyuges a las cargas del matrimonio con trabajo doméstico en  el régimen de separación de bienes. Así pues, el trabajo para la casa no solo es una forma de contribución sino que es también un título para conseguir una compensación económica en el momento en que se extinga el matrimonio en régimen de separación de bienes.

El fundamento de este derecho se encuentra en la desigualdad que se produce cuando un cónyuge se dedica exclusivamente a hacer un trabajo en el que tienen que contribuir ambos cónyuges, y el que asume todo el trabajo para la casa no se beneficia de las ganancias que obtiene para su patrimonio personal el cónyuge que no contribuye a los trabajos para la casa, permitiendo a este quedar liberado de dichos trabajos en su propio beneficio.

¿QUÉ EXIGE LA DOCTRINA JURISPRUDENCIAL PARA EL DERECHO A LA COMPENSACIÓN UNA VEZ EXTINGUIDO EL MATRIMONIO EN RÉGIMEN DE SEPARACIÓN DE BIENES?

 En primer lugar la dedicación exclusiva a la familia. Si el cónyuge ha contribuido con el trabajo para la casa al levantamiento de las cargas familiares, es suficiente para obtener una compensación económica una vez se extinga el matrimonio y, como venimos repitiendo, el régimen matrimonial haya sido el de separación de bienes. El que el otro cónyuge haya conseguido o no un incremento patrimonial durante el matrimonio no afecta al derecho a la compensación del cónyuge dedicado al trabajo de la casa.

No afecta que el cónyuge se haya ayudado de personal para el trabajo de la casa, lo importante que haya asumido todo lo relacionado con la casa y la organización y orden domestico de forma exclusiva durante y constante el matrimonio. En este sentido la AP de Córdoba en Sentencia de 6 de febrero de 2004 establecía “…no todo lo que precisa una casa lo realiza el servicio doméstico que pueda tener, ni el persona que realiza este cometido esta normalmente, el día entero ni todos los días…”

  ¿QUÉ DERECHOS ASISTEN AL CÓNYUGE DEDICADO AL TRABAJO DOMESTICO EN UN RÉGIMEN DE SEPARACIÓN DE BIENES CUANDO SE EXTINGUE EL MATRIMONIO POR SENTENCIA DE SEPARACIÓN O DIVORCIO?

El derecho a la pensión compensatoria, es un derecho dispositivo, es decir que es el cónyuge beneficiario quien lo tiene que solicitar, puede también no ejercerlo.  No es un derecho automático por el hecho de la separación o divorcio.

La pensión compensatoria es compatible con la pensión por desequilibrio económico prevista en el art. 97 del C.Cv, que puede solicitar el cónyuge al que la separación o divorcio haya producido un desequilibrio en relación al estatus o nivel de vida que mantenía durante su matrimonio en cualquier régimen, tanto el de gananciales como el de separación de bienes.

Ambas pensiones son totalmente compatibles.

  ¿CÓMO SE CUANTIFICA LA PENSIÓN COMPENSATORIA?

A falta de acuerdo, tendrá que decidir el Juez, por lo que aconsejo llegar a un acuerdo sobre el tema.

Las últimas sentencias han aplicado el criterio del sueldo del servicio doméstico y han establecido una pensión mensual de 600 euros durante todo el tiempo que duro el matrimonio. Eso no empece a que en otras la cantidad sea superior pues son varios los factores a tener en cuenta, por ejemplo, si el cónyuge que se ha dedicado a las tareas de la casa tuvo que renunciar al ejercicio de su profesión para dedicarse al trabajo de la casa por favorecer al esposo en su profesión, en casos de traslado de destino etc. etc.

 ¿SE PUEDE PREVER ESTA SITUACIÓN EN LOS PACTOS PREMATRIMONIALES?

Los pactos prematrimoniales renunciando a la pensión compensatoria son posibles, dado el carácter de derecho dispositivo de la norma que lo regula, siempre que los pactos prematrimoniales, como ya dijimos en su día, se realicen con las garantías legales de la constitución en escritura pública y mutuo consenso así como la renovación y /o confirmación de los mismos a lo largo del tiempo.

Para cualquier duda o aclaración estamos a su disposición en Galán Abogados.

Soledad Galán Jordano

-Abogada-

 

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