PENSIÓN COMPENSATORIA A EX PAREJAS

PENSIÓN COMPENSATORIA A EX PAREJAS

Mediante Sentencia de la Sala Primera del Tribunal Supremo número 453/2018, de 18 de julio, se resuelve un recurso de casación en que se aborda por vez primera el momento en que se produce la extinción de la compensación compensatoria por convivencia marital del ex cónyuge con un tercero.

“La razón de ser de la pensión compensatoria está en relación con la comunidad de disfrute entre dos personas -unidas por matrimonio- de una determinada posición económica, lo que da lugar a que -extinguido el vínculo- deba ser compensado aquel de los cónyuges que sufre un desequilibrio perjudicial respecto de la situación en que se encontraba vigente el matrimonio; compensación que se extinguirá cuando esa comunidad de disfrute se instaura de nuevo con otra persona.”

Así, el Tribunal Supremo sienta jurisprudencia en el sentido que, para los casos en que el ex cónyuge que recibe la compensación vuelve a casarse, la extinción de la misma debe producirse desde que se produce la nueva unión.

Se confirma, por ello, la sentencia dictada en 2016 por la Audiencia Provincial de Salamanca que declaró extinguida, desde la fecha de interposición de la demanda, la pensión compensatoria que había sido fijada en el año 1994. Sin embargo, la decisión inicial del Juzgado de Primera Instancia fue acordar la extinción de la obligación sólo desde la fecha de la sentencia.

La Sala hace distinción entre la simple modificación y la extinción de la medida por haber perdido su razón de ser.

“Tal extinción se produce por las causas establecidas en el artículo 101 CC -mientras que a la modificación de la pensión compensatoria se refiere el artículo 100- y son: el cese de la causa que determinó su establecimiento, el hecho de contraer el acreedor nuevo matrimonio o el de – aunque no exista matrimonio- vivir maritalmente con otra persona, lo que se equipara a la situación anterior.”

“La causa de extinción consistente en contraer nuevo matrimonio habrá de producir su efecto desde que este hecho se produce, con independencia de la fecha en que -conocida dicha situación- se interpone la demanda y se dicta sentencia decidiendo sobre la extinción.”

El Tribunal Supremo añade que en el caso estudiado “la situación de convivencia que ha dado lugar a la extinción existía desde el año 2004, más de 10 años antes de la interposición de la demanda, por lo que carece de sentido prolongar más allá del ejercicio del derecho por el demandante la existencia de la obligación de pago de la pensión, cuya extinción podía haberse producido en la práctica mucho tiempo atrás”.

En cambio, el Supremo no entra a estudiar expresamente si lo correcto era declarar extinguida la obligación desde años antes de la presentación de la demanda, puesto que el demandante no lo solicitaba en su demanda inicial.

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